
El pasado 28 de febrero, nuestro equipo de la FIRST LEGO League, SJL, tuvo la oportunidad de participar en la sede de Deusto. Fue una jornada llena de emociones, aprendizajes y retos, que nos permitió vivir de primera mano lo que significa trabajar en equipo, aplicar la robótica y poner a prueba nuestra creatividad e ingenio.
Aunque no ganamos un premio en la competición, la experiencia fue mucho más valiosa que cualquier trofeo. Aprendimos sobre confianza, cooperación, resolución de problemas y pensamiento crítico, y nos llevamos recuerdos que acompañarán a nuestro equipo durante mucho tiempo.
Preparación y motivación
Desde principios de curso, nuestro equipo trabajó con mucha ilusión para preparar el proyecto y el juego del robot. Cada sesión en el colegio fue una oportunidad para experimentar, investigar y probar soluciones, fomentando la curiosidad y el pensamiento lógico.
El alumnado aprendió que en la FIRST LEGO League no todo depende de ganar, sino de disfrutar el proceso, compartir ideas y superar obstáculos juntos. Cada error se convirtió en una oportunidad para aprender y mejorar, y cada acierto fortaleció la confianza en el equipo.
Llegar a la sede fue emocionante: un espacio lleno de equipos de diferentes colegios, con robots, proyectos científicos y mucha energía positiva. La FIRST LEGO League no solo mide la destreza técnica, sino también la capacidad de trabajar en equipo y comunicar ideas.
Durante la competición, los niños y niñas demostraron creatividad, perseverancia y habilidades de resolución de problemas, enfrentándose a los retos del juego del robot y explicando su proyecto ante los jueces. Cada paso les ayudó a reforzar la confianza en sí mismos y en sus compañeros.
Aprendizaje y valores
Aunque no conseguimos un premio, el verdadero valor de la experiencia estuvo en los aprendizajes y competencias que desarrollamos:
- Trabajo en equipo: cada decisión, cada prueba y cada reto se resolvió juntos, respetando opiniones y aportando ideas.
- Pensamiento crítico: analizar qué funcionaba y qué no, proponer mejoras y tomar decisiones fundamentadas.
- Responsabilidad: preparar materiales, organizar tareas y cumplir con los tiempos establecidos.
- Resiliencia y confianza: aprender a afrontar imprevistos y aceptar errores como parte del aprendizaje.
- Comunicación y empatía: explicar nuestro proyecto, escuchar a otros equipos y colaborar cuando fue necesario.
Estas habilidades son mucho más importantes que un trofeo y reflejan perfectamente la filosofía de San Juan Ikastetxea: educar en valores, fomentar la curiosidad y desarrollar competencias para la vida.
Momentos inolvidables
Además del aprendizaje, la jornada estuvo llena de momentos divertidos y memorables. Compartir experiencias con otros colegios, descubrir cómo otros equipos resolvían retos y celebrar los pequeños logros del día creó un ambiente de alegría y motivación que todos disfrutamos.
El alumnado volvió al colegio con sonrisas, historias para contar y una motivación renovada para seguir participando en actividades STEAM y proyectos de robótica. La experiencia demostró que el esfuerzo, la colaboración y la pasión por aprender son los verdaderos premios de la FIRST LEGO League.
Participar en la FIRST LEGO League nos enseñó que la educación no se mide solo por resultados o trofeos, sino por los valores, habilidades y aprendizajes que se desarrollan en el camino. Nuestro equipo creció, aprendió a confiar en sus capacidades y comprendió la importancia de trabajar juntos, investigar, probar y disfrutar del proceso.
En San Juan Ikastetxea estamos muy orgullosos de nuestros niños y niñas por su dedicación, entusiasmo y compromiso. Esta experiencia refuerza nuestro enfoque educativo: aprender haciendo, compartiendo y desarrollando competencias para la vida, más allá del aula.
Porque al final, el verdadero premio es ver cómo nuestro alumnado crece, se supera y se divierte mientras aprende.

